Noticias K9

Noticias K9 es la sección de contenidos de la asociación sin ánimo de lucro Adopta K9. En ella encontrarás información relevante sobre perros, adopción, cuidados, consejos… y todo lo que te interesa saber acerca del mundo canino.

Adopta K9: una visión general de nuestro mundo del perro

Reflexionamos sobre la evolución del trabajo deportivo canino, la importancia de las pruebas de trabajo oficial, y aborda la necesidad de adaptar las actividades con perros a las cambiantes realidades sociales. Y destaca la iniciativa de impulsar la búsqueda de objetos StPr como una forma de promover la participación de propietarios de perros, independientemente de su raza o afiliación a clubes caninos.

Reflexionamos sobre la evolución del trabajo deportivo canino, la importancia de las pruebas de trabajo oficial, y aborda la necesidad de adaptar las actividades con perros a las cambiantes realidades sociales. Y destaca la iniciativa de impulsar la búsqueda de objetos StPr como una forma de promover la participación de propietarios de perros, independientemente de su raza o afiliación a clubes caninos.

Por Vicente Ferré

Veo con entusiasmo la iniciativa que, a través de D. Diego Lorenzo, está impulsando el Club para fomentar la práctica de la búsqueda de objetos StPr recogida en el reglamento Internacional de IGP.

He vivido la evolución del Hundesport (trabajo deportivo) en los últimos 40 años y creo que debemos buscar el modo de hacer atractivo e impulsar las actividades con perro, en lugar de intentar seguir exprimiendo a los criadores y aficionados al IGP con normas cada vez más costosas y a su vez estériles.

En España, ha crecido el número de personas que han integrado a un perro en su familia, hasta el punto que hoy día en nuestro país hay más perros que niños. Esto ha llevado a muchos propietarios a buscar en el perro la posibilidad de disfrutar juntos en diferentes actividades conjuntas en su tiempo libre.

Por otro lado, las Fuerzas de Seguridad del Estado han incrementado de manera clara y muy importante sus correspondientes unidades cinológicas, debido al rendimiento que los perros están mostrando tanto en labores policiales como en militares, dado el número de destacamentos en los que nuestro ejército participa en el extranjero y donde el perro es fundamental como apoyo en muchas labores, especialmente en la detección de minas explosivas antipersonas.

En definitiva, la integración del perro en la convivencia familiar y en las actividades con los humanos y nuestras fuerzas de seguridad ha crecido de manera asombrosa, y el rendimiento y calidad de nuestros perros para facetas de utilidad ha mejorado notablemente.

Posiblemente, pocos saben que todo este avance en el rendimiento, estabilidad y seguridad de nuestros perros de utilidad es debido a la selección genética que, a través de las pruebas de trabajo oficiales (SchH/ IGP), se lleva aplicando desde hace décadas.

También, la concienciación de muchas personas ha colaborado con nuestros perros de servicio ha cambiado y actualmente muchas familias adoptan K9 para dar una segunda vida a los perros que durante años han ayudado a mantener nuestra seguridad con su trabajo y dedicación.

Por otro lado, tenemos la formación y técnicas de adiestramiento que han permitido mejorar la relación de nuestros guías y sus perros, no solo consiguiendo un mejor rendimiento en sus objetivos, sino además, haciéndolo con métodos que permiten un mejor entendimiento entre ambos y una mayor armonía en su relación afectiva.

En cambio, a pesar de todos los argumentos positivos que podemos aportar de manera objetiva, paradójicamente estamos atravesando un momento delicado debido a la persecución de un sector de la sociedad que es capaz de defender e impulsar aspectos incomprensibles desde las necesidades o comportamiento de la propia especie canina.

Una ley represiva que solo alimenta a quienes pretenden humanizar a nuestros perros con conductas propias de personas sin un conocimiento real de sus necesidades instintivas, morfológicas y fisiológicas.

Por otra parte, tenemos nuestros clubes de raza y asociaciones caninas, cuyas normas establecen una mayor prioridad al mantenimiento de su propio 'status quo' que al control y selección de las razas y su utilidad e integración en la sociedad.

En este sentido, me gustaría hacer una reflexión sobre la metáfora que voy a exponer.

Hoy día, la mayoría de nuestros hogares cuentan con uno o más automóviles, algo que también sucede con los perros.

Los fabricantes de automóviles invierten grandes sumas y medios en investigación para garantizar una mayor seguridad para los usuarios, y sin duda, la fórmula 1 es el exponente más evidente.

Grandes equipos de ingenieros, mecánicos, pilotos, etc., trabajan para alcanzar un rendimiento óptimo a velocidades que no se permiten salvo en los circuitos, y nadie se cuestiona si es necesario hacer competiciones a velocidades de 300 km/hora; simplemente, las personas disfrutamos observando la excelencia de los vehículos y sus pilotos (y, por supuesto, que tenemos a los mejores Sainz y Alonso).

Exactamente igual que en las competiciones de IGP. El IGP es el mejor medio de selección para garantizar la estabilidad y seguridad de nuestros perros y sus descendencias, y también en él, se busca la excelencia entre perros y sus guías. Competir hoy día en IGP a nivel mundial exige un perro de mucha calidad genética, un equipo humano especialista, medios técnicos y económicos muy elevados, dedicación plena, viajes, adaptación y, sobre todo, guías con unas cualidades mentales capaces de soportar la presión, como cualquier otro deportista de élite.

Pero, por contrapartida, esas mismas marcas, cuando construyen un automóvil para uso familiar, ofrecen diferentes alternativas en sus modelos para cubrir las necesidades tanto de índole familiar, transporte, como profesional, y en ese sentido, en mi opinión, debemos hacer algo urgente para cubrir las necesidades reales de las familias y aficionados al perro.

En el sector canino, hay mucha gente que quiere competir en IGP al más alto nivel, pero no disponen de un perro con las mejores cualidades genéticas, tampoco cuentan con un equipo adecuado y mucho menos con el tiempo y conocimientos que requieren los entrenamientos. Por lo que muchos de los que se inician acaban abandonando su proyecto.

Del mismo modo, en muchas ocasiones, la cría no va dirigida y seleccionada a las necesidades de las familias, y en ocasiones, la gente adquiere cachorros que han sido seleccionados para fines que nada tienen que ver con sus necesidades familiares, y en eso deberíamos aprender de los fabricantes de automóviles.

Antiguamente teníamos el SchH 1,2,3, pruebas compuestas por tres disciplinas: Rastreo, Obediencia y Protección, y todos los aficionados y sus perros las practicaban.

Actualmente, nuestro reglamento internacional de IGP ha incrementado varios tipos de pruebas más, aunque la gran mayoría de ellas no se practican ni han mostrado interés por superarlas nuestros guías con sus perros, o son practicadas por una escasa minoría.

FH, FH1, FH2, ZAP, BH, Wesentest, Fpr. Upr. Spr. IGP V, StPr. IGP 1,2,3... Pero en realidad, hasta la fecha, solo se han realizado pruebas de BH y IGP 1,2 y 3, y algún FH. Dicho esto, podemos decir que aquí todos quieren ser Formula 1, porque el resto de pruebas que tenemos no han calado en el aficionado medio que se inicia y quiere progresar. Lamentablemente, carecemos de esa prueba que necesitan para coger experiencia y motivación para trabajar y disfrutar con sus perros.

Creo sinceramente que la prueba de Sociabilidad BH fue un acierto y contiene todos los requisitos para garantizar la sociabilidad de nuestros perros y la capacidad de sus guías para poder controlar sus impulsos instintivos.

Pero, por algún motivo, no se ha conseguido que se implante como test necesario para todos los propietarios de perros, independientemente de su raza o mestizaje, y solo ha sido utilizada como requisito previo al IGP para perros cuyos propietarios pertenecen a alguna asociación canina o club de raza.

En este sentido, creo que los clubes de raza y asociaciones caninas han estado demasiado tiempo ajenos a la realidad, ya que sus normas siempre se han ceñido exclusivamente al entorno de sus socios y han dejado fuera a la gran mayoría de propietarios de perros particulares, que solo pretenden aprender a relacionarse con su perro adecuadamente.

En realidad, han sido y siguen siendo los grupos de trabajo y centros de adiestramiento los responsables de atender las necesidades de los propietarios de perros en todas sus facetas. Son los que han debido formarse, invertir sus ahorros y además, cumplir con las normas impuestas por la administración y las asociaciones, para que después sean éstas las que desde un despacho regulen según sus intereses las actividades y los medios para controlar a nuestros perros.

Un ejemplo claro en este sentido son las prohibiciones del uso de collares educativos.

Nadie con sentido común y un ápice de sensatez se le ocurriría prohibir en lugar de regular. Recientemente, en una conversación sobre este tema con un técnico de agricultura (al que pertenecemos todos los Núcleos Zoológicos), le expuse el siguiente ejemplo:

Imagínate que tu madre decide adoptar un cachorro en una protectora y aquel cachorro que parecía que no iba a crecer; se convierte en un ejemplar fuerte y de 30 Kg (algo muy común en los perros mestizos).

Tu madre, mujer de cierta edad y, por consiguiente, con sus limitaciones físicas, a la hora de educar al animal, se encuentra con la situación de no poder controlarle en sus paseos diarios, hasta el punto que el comportamiento del perro se ha convertido en un problema para ella y los viandantes.

¿Qué puede hacer? ¿Cómo poder controlarlo si le hemos prohibido todas las herramientas para compensar su fuerza con respecto al perro? ¿Alguien cree que el perro reflexionará y por amor a su propietaria dejará de comportarse como un perro? Quizás con una salchicha y un trabajo basado en la repetición y el condicionamiento, conseguirá que el perro controle sus instintos. ¿Porque si no lo consigue, este perro se verá abocado a terminar 'dormido' en la mesa de un veterinario, o cerrado de por vida en una jaula?

¿Es así como pretendemos ayudar a los perros y a sus propietarios?

Esta situación solo va a hacer proliferar a oportunistas que, aprovechando la necesidad de esas personas, ofrezcan soluciones que serán un fraude o una ilegalidad, porque el adiestramiento para el control instintivo o de temperamento de un perro se basa fundamentalmente en conseguir que el perro aprenda a canalizar un conflicto en un comportamiento positivo hacia su guía, y solo aquellas personas que son capaces y conocedoras de las técnicas y su aplicación para conseguirlo deben llamarse adiestradores. El resto son comparables a los videntes y curanderos.

Por lo tanto, atravesamos una situación tan sub-realista que parece que más que defender a los animales y sus propietarios, estamos ante un escenario en nuestro país en el cual tiene más derechos un violador que el propietario de un perro y es más difícil tener un perro que un hijo.

Por eso, decía al inicio de mi artículo, que veo con entusiasmo la iniciativa de D. Diego Lorenzo por promover el StPr entre los propietarios de perros con o sin raza, socios o no de una asociación o club de raza, ya que es muy fácil de aprender y sobre todo, basado en el sentido más desarrollado de un perro... Su olfato.

Otras noticias
Haz una
donación